El sector de los fertilizantes y bioestimulantes está en constante evolución, buscando nuevas fuentes de nutrientes sostenibles y seguras. En este contexto, el uso de subproductos animales en la fabricación de abonos y enmiendas del suelo ha cobrado relevancia. Sin embargo, su utilización está regulada por el Reglamento (CE) n.º 1069/2009, que establece las normas sanitarias para garantizar la seguridad en su manejo y aplicación. Este Reglamento también se conoce como Reglamento SANDACH en España, pero cada país tiene su propio nombre como SOA (sottoprodotti di origine animale) en Italia o SPA (sous-produits animaux) en Francia, aunque a nivel Europeo se utiliza el acrónimo ABP (Animal By-Products) para referirse a los subproductos animales en general.
¿Qué es SANDACH?
SANDACH es el acrónimo de Subproductos Animales No Destinados Al Consumo Humano. Se trata de materiales de origen animal que, aunque no son aptos para la alimentación humana, pueden tener otros usos industriales, incluyendo su transformación en fertilizantes orgánicos. Su correcta gestión es clave para evitar riesgos sanitarios y medioambientales, al mismo tiempo que permite el aprovechamiento de recursos dentro de la economía circular.
¿Cómo se clasifican los subproductos animales?
El Reglamento (CE) n.º 1069/2009 clasifica los subproductos animales en tres categorías en función de su nivel de riesgo sanitario:
- Categoría 1 (Riesgo Alto):
- Animales con enfermedades transmisibles o residuos de sustancias prohibidas.
- Animales utilizados en experimentación o con contaminación ambiental grave.
- NO se pueden utilizar en fertilizantes; deben ser eliminados mediante incineración o vertederos especializados.
- Categoría 2 (Riesgo Medio):
- Incluye estiércol, contenido digestivo y algunos productos de origen animal.
- Se pueden utilizar en abonos orgánicos tras procesos de compostaje o digestión anaeróbica.
- Deben cumplir estrictos controles sanitarios antes de su aplicación en suelos agrícolas.
- Categoría 3 (Riesgo Bajo):
- Restos de animales sacrificados aptos para consumo humano, pero no comercializados.
- Subproductos de la industria láctea, cáscaras de huevo, residuos de pescado…
- Pueden usarse en la fabricación de fertilizantes y bioestimulantes tras un tratamiento adecuado.
¿Cuáles son los requisitos para utilizar subproductos animales en fertilizantes?
El uso de subproductos animales en fertilizantes está sujeto a normas estrictas para garantizar la seguridad y trazabilidad. Algunos de los requisitos clave incluyen:
- Tratamiento obligatorio: Los materiales deben someterse a procesos de esterilización, compostaje o digestión anaeróbica para eliminar patógenos.
- Autorización de instalaciones: Las plantas procesadoras deben estar registradas y cumplir la normativa nacional de subproductos animales.
- Trazabilidad y documentación: Es necesario mantener registros de origen, transformación y destino final de los subproductos.
¿Qué es el «Punto Final» en la producción de fertilizantes?
El «punto final» se refiere al momento en que un producto derivado de subproductos animales deja de estar regulado por el Reglamento 2009/1069 y pasa a ser considerado un producto fertilizante conforme al Reglamento (UE) 2019/1009.
Para alcanzar este estatus, los fertilizantes deben:
- Haber sido tratados según lo estipulado en el Reglamento Delegado (UE) 2023/1605.
- Fabricarse en instalaciones autorizadas.
- Cumplir con los estándares de seguridad microbiológica y de contaminantes.
Beneficios del uso de subproductos animales en fertilizantes
- Sostenibilidad: Permite valorizar residuos de origen animal, reduciendo la dependencia de insumos químicos.
- Eficiencia Nutricional: Algunos subproductos, como los residuos de pescado o la sangre procesada, son ricos en nitrógeno y fósforo.
- Economía Circular: Fomenta el aprovechamiento de recursos dentro del sector agroindustrial, disminuyendo residuos.
- Mejora de la Estructura del Suelo: Los fertilizantes orgánicos derivados de subproductos animales mejoran la retención de agua y la fertilidad del suelo.
El aprovechamiento de subproductos animales en la fabricación de fertilizantes representa una oportunidad para el sector agroquímico, siempre que se cumplan las normativas vigentes. La correcta gestión de estos materiales no solo garantiza la seguridad sanitaria, sino que también contribuye a la sostenibilidad y eficiencia del sector agrícola.
En un mercado cada vez más orientado a la sostenibilidad y la innovación, conocer y aplicar la normativa de los subproductos animales es fundamental para las empresas que buscan diferenciarse y apostar por soluciones más ecológicas y responsables.
Marzo 2025
Sun Chemicals Services Team
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